Nueva York es una de esas pocas ciudades que seduce desde el primer vistazo; por eso, una de las visitas ineludibles que tienen aquellos que viajan a la Gran Manzana son los miradores del
Empire State (Observatory) y el
Rockefeller Center (Top of the Rock) al caer la tarde.
Desde lo alto de estos colosales edificios la vista alcanza rascacielos, zonas verdes, iglesias...