En 1914 el
Apollo Theatre abrió sus puertas en
Nueva York, para deleitar con buena música a los aficionados al jazz.
Unos veinte años más tarde, el local cambió de dueño y lo convirtió en una sala de espectáculos donde actuaban, principalmente, músicos negros.
James Brown y Sarah Vaughan participaron en la famosa noche de los aficionados, acto que comenzó en aquel entonces y que sigue reuniendo hoy en día los miércoles a aprendices.
Stevie Wonder y
los O´Jays son algunos de los artistas que actúan en esta renovada sala.