Este maravilloso complejo cultural acoge desde su construcción, en los años 60, una variada oferta artística. En 1962 finalizaron las obras de la
Philarmonic Hall, la sede de la filarmónica de
Nueva York, llamada unos años más tarde Avery Fisher Hall, en homenaje a la persona que donó millones de dólares con el fin de mejorar la acústica del edificio.
En la plaza del
Lincoln Center se alza la
Metropolitan Opera, que tiene 10 pisos, además de bellos murales de Marc Chagall e inmensas lámparas de cristal. Al otro lado de la plaza se levanta el
Vivian Beaumont Theater, una imponente construcción en la que se celebran variados espectáculos y conciertos.