El
Museo de Arte Moderno, conocido como
MOMA, cuenta con una gran colección de pinturas, esculturas, dibujos, grabados y fotografías que convierten a
Nueva York en una de las ciudades culturales más importantes del mundo.
En los años 20 a un grupo de neoyorquinos relacionados con las letras, las finanzas y el arte les surgió la idea de fundar una exposición que acogiera valiosas
piezas contemporáneas para dar a conocer al público las magníficas obras que estaban realizando los artistas vanguardistas, así como a enseñarles a entender las artes plásticas.
A mediados del siglo XX volvió a aumentar la colección y se crearon dos colecciones distintas: la experimental, que mostraba las obras más modernas, y la permanente, donde se exhibían las pinturas y piezas de artistas consolidados en el mundo artístico, como “
La noche estrellada de Van Gogh”, o las creaciones de artistas americanos (Jackson Pollok, Andy Warhol y Edward Hooper). Continuamente el
MOMA está recibiendo obras para ser expuestas en sus salas, por lo que en 1963 tuvo que ampliarse el museo. Matisse, Braque, Mondrian y Picasso seguro que acaparan su atención durante la visita.