El escultor francés Frederic Auguste Bartholdi fue el encargado de diseñar la
Estatua de la Libertad o el
símbolo de América, con la colaboración de Gustave Eiffel, para conmemorar el primer centenario de la Independencia de América.
Este grandioso monumento de 92,99 metros de altura, dispone de un mirador, formado por 25 ventanas, situado en la corona de la cabeza, que representan las piedras preciosas halladas en la Tierra. De estos ventanales salen siete rayos que simbolizan los siete mares o los continentes.
La estatua, en su mano derecha, porta una antorcha iluminada, que hasta el momento ha sido cambiada en tres ocasiones. Mientras en su mano izquierda, sostiene una tabla en la que está tallada en números romanos la fecha de la proclamación de la independencia. Con el apoyo de donaciones y espectáculos, la
Estatua de la Libertad se terminó en 1884.
La artista neoyorquina Emma Lazarus en 1883 escribió un poema titulado The New Colossus, que está grabado en la base de la escultura, para ayudar a la financiación de esta magnífica obra.
La estatua se cerró al público a finales de octubre de 2011 para realizar una serie de reformas relacionadas con la seguridad. Está previsto que abra sus puertas dentro de un año.